
Hace algún tiempo te conté que, en el entorno más visitado de nuestra aldea, en el paseo de la Concha, entre la Perla y el Club Náutico existen 5 veletas, 4 públicas y 1 privada, intuyo que con la intención de “informar” a los paseantes de qué zona sopla el viento. También te conté, entonces, que más que informar, la mayoría “desinforman”, ya que cuatro de ellas, las de propiedad municipal, hace años que NO funcionan.
El asunto de las veletas se está complicando, desde hace unas semanas, una de ellas, una de las que culminan una de las torres de la Casa Consistorial está que se cae. Sólo hay que esperar que en algún próximo temporal cuando arrecie con fuerza en viento de noroeste de la lleve por delante y la tiré sobre la terraza donde gustan de inmortalizar sus bodas los maduros casaderos.
No es que tenga nada contra “los veletas” del ayuntamiento, pero si al caer viviéramos la desgracia de que cayera sobre algún ser humano que, al menos, sea sobre uno de los veletas responsables de las veletas.