
Este sábado se juega en Sevilla, entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, la final de la Copa del Rey de futbol. No tengo nada contra el fútbol, de niño hasta jugaba de vez en cuando, pero me llama la atención la movida que se está organizando por un simple encuentro deportivo. Miles de aficionados, en su mayoría socios de la Real Sociedad, entre ellos mi hijo primogénito, se han desplazado a Sevilla para animar a su equipo. Imagino que también serán miles los madrileños allí desplazados para animar al equipo contrario. Hasta ahí lo veo “normal”. Que las personas que semanalmente acuden al estadio, se gasten sus ahorrillos en viajar hasta Sevilla para gozar de un partido-espectáculo, para ellos, importante.
Pero lo que ya no veo tan “normal” es que el Ayuntamiento (Alcalde y concejales) de nuestra ciudad se gasten ni un duro de nuestros impuestos por un partido de fútbol, colocando una pantalla gigante en la fachada municipal, cuando al que le interese puede verlo tranquilamente por televisión. Pero es que además un montón de calles, entre ella la mía, están desde el sábado atiborradas de vallas avisando de la prohibición de aparcar desde el domingo en el caso, hipotético, de que ganase la Real. Y nos comunican sin pudor alguno que, si se diera esa victoria, TODO el centro de la ciudad y la calles que conducen desde Anoeta al Ayuntamiento (Anoeta, Avenida de Madrid, Pío XII, Sancho el Sabio, Plaza Centenario, calle Urbieta, Avenida de la Libertad, calle Oquendo y Boulevard y calles adyacentes), quedarán cerradas al tráfico. No voy a recordar que desde Anoeta se sube a los Hospitales y que esa subida quedará, también, clausurada. El fútbol por delante de la salud.
Y lo que ya no llego a comprender, reconozco que soy un ignorante, es que la mayor parte de los que acudirán a ver el partido en la pantalla gigante, a la posterior fiesta y despelote, no son ni seguidores, ni socios, ni accionistas de la Real Sociedad.
P.D. Hoy me ha llamado la atención que este grupo numeroso de jóvenes eran los únicos que NO iban ataviados con bufandas, camiseta o pañuelos blanquiazules.