Nube Blanca vivía en el cielo, cerca del mar.

Un día, se asomó y vio a los peces saltando. “¡Qué divertido!” pensó, y bajó a jugar con ellos. Pero los peces no podían salir del agua.

Desconsolada viajó hacia la tierra y vio a unos niños corriendo tras una pelota. “¡Quiero jugar!” dijo, pero los niños no podían alcanzarla.

Nube Blanca se entristeció. De repente, una gotita de lluvia le susurró: “Conviértete en lluvia suave”. Así lo hizo: mojó la tierra y el mar, y todos, peces, niños y flores, se rieron juntos.

Y el sol la hizo subir de nuevo al cielo, donde sigue flotando y sonriendo.