
Aunque todo el mundo está de acuerdo de que vivimos un cambio climático, no todos los científicos están de acuerdo de cuál es, realmente, ese cambio.
Es obvio que desde que se formó la Tierra, hace ya unos seis mil millones de años, siempre ha estado en continuo cambio. La Tierra como el resto del Universo son formas dinámicas que nacen, se desarrollan y mueren y en el trascurso de sus vidas va cambiado todo, clima incluido. Pero en lo que ya discrepan unos científicos y otros es en el qué es lo que está cambiando actualmente, hay quien defiende que la Tierra se está calentando y hay, también, los que defienden que caminamos hacia una nueva glaciación, es de decir, todo lo contrario. Hay también quien culpa a CO2 (dióxido de carbono) de ser el causante de todos los males y hay quien, por el contrario, afirman que ese es el mejor de todos los gases, el que nos da la vida y que se mantiene estable en los últimos siglos. Hay quien afirma que hay que “ahorrar” y reciclar y hay que asegura que esa falacia es un negocio monumental. Hay opiniones para todos los gustos.
Yo que no entiendo un pijo de este tema, me mantengo al margen. Además, dada mi edad, mi ya incipiente decrepitud, me temo que no podré comprobar quién tiene razón, si en un futuro viviremos en un infierno o si, por el contrario, nos moriremos de frío. Por esa razón, yo no apuesto por nadie, nunca llegaría a saber si estoy en lo cierto o estoy equivocado.